MASPALOMAS REIVINDICA LA PAZ, LA CONVIVENCIA Y LA SOLIDARIDAD EN UN ACTO JUNTO AL MONUMENTO ROTARY POR LA PAZ
El Rotary Club de Maspalomas y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana conmemoraron este domingo el Día Internacional de la Paz con un encuentro que puso en valor la convivencia de más de 120 nacionalidades en el municipio y apeló a la responsabilidad individual para construir una sociedad basada en el respeto, el diálogo y la solidaridad.
El entorno del Monumento Rotary por la Paz, en Meloneras, acogió este domingo el Acto por la Paz, una iniciativa promovida por el Rotary Club de Maspalomas con motivo de la celebración, este lunes 21 de septiembre, del Día Internacional de la Paz.
El encuentro reunió a representantes del Rotary Club de Maspalomas, del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y a miembros de la sociedad local en torno a un mensaje común: la paz no debe entenderse únicamente como ausencia de conflictos, sino como un compromiso cotidiano con el diálogo, el respeto, la solidaridad y la convivencia.
Durante el acto se recordó la especial condición de Maspalomas como Ciudad Rotaria de la Paz y su carácter multicultural. En la intervención institucional se destacó que en el municipio conviven personas de más de 120 nacionalidades, circunstancia presentada como ejemplo de convivencia entre culturas, credos y formas de vida diferentes.
Desde el Rotary Club de Maspalomas se subrayó que “la paz se construye cada día” y que implica “diálogo, respeto, solidaridad” y la capacidad de comprender a quienes piensan, viven o sienten de manera diferente. El mensaje incidió, además, en la responsabilidad de cada persona, recordando que cada gesto de respeto, cada palabra de entendimiento y cada acción de servicio contribuyen a construir un mundo mejor.
Maspalomas, ejemplo de convivencia
Daniel Bazán, presidente del Rotary Club Maspalomas, puso el acento en el carácter internacional de Maspalomas y en la dimensión social que el Rotary Club atribuye al concepto de paz. “Maspalomas es un ejemplo de paz, es una ciudad donde viven personas de 120 nacionalidades, donde trabajan, donde progresan y donde se respetan”, señaló.
Bazán vinculó además la paz con la solidaridad y con la atención a las personas más vulnerables, haciendo referencia a una de las acciones sociales que desarrolla actualmente el club para facilitar servicios básicos de higiene a personas que carecen de ellos. “Eso también es la paz, porque la solidaridad también es paz”, afirmó.
Por parte del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana se lanzó igualmente un llamamiento a la sociedad para perseverar en la convivencia, con independencia de las diferencias personales o culturales. “Da igual la raza, la cultura, da igual el sexo, la idiosincrasia. Tenemos todos el derecho de vivir en paz”, manifestó Esther Delgado, concejala de cultura, igualdad, juventud y educación.
Durante la intervención municipal también se defendió una concepción amplia de la paz, vinculada a la justicia, la igualdad y el respeto a los derechos humanos, y se recalcó que las diferencias culturales, lingüísticas y de ideas deben contribuir a enriquecer la sociedad y no convertirse en motivos de discriminación.
El acto tuvo asimismo un momento de recuerdo para la estudiante canaria Claudia Tacoronte, mencionada durante la intervención institucional, trasladándose públicamente el apoyo a su familia.
Un monumento convertido en símbolo
El Monumento Rotary por la Paz volvió a convertirse en el escenario central de la conmemoración. El empresario Domingo Espino, vinculado a la donación del monumento, destacó el significado que tiene para Maspalomas y para Canarias disponer de este reconocimiento y calificó de “orgullo” haber contribuido a que el monolito se encuentre en este enclave del municipio.
Espino destacó igualmente el valor simbólico e histórico del reconocimiento de Maspalomas como Ciudad de la Paz y lo que supone para Gran Canaria contar con este distintivo.
La programación incluyó un acto de recordatorio, una actuación musical ofrecida por Oscar Guerra y la lectura de un manifiesto por la paz, convirtiendo el encuentro en un espacio para recordar, reflexionar y compartir un mensaje de convivencia.
La conmemoración concluyó reafirmando una idea que vertebró las distintas intervenciones de la mañana: la paz comienza en cada persona y se construye mediante acciones cotidianas de respeto, escucha, diálogo y servicio a los demás. Como se expresó durante el acto, “cada gesto de respeto, cada palabra de entendimiento y cada acción de servicio contribuyen a construir un mundo mejor”.
Maspalomas, ejemplo de convivencia
Un monumento convertido en símbolo
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