La Guardia Civil ha investigado a una persona como presunta autora de un delito contra la propiedad industrial, tras intervenir una cantidad relevante de mercancía falsificada preparada para su venta al público. La actuación se enmarca en los servicios de control fiscal y protección de los derechos de propiedad intelectual e industrial.
La intervención se inició el pasado mes de febrero, cuando efectivos de la Patrulla Fiscal de la 2ª Compañía de Vecindario inspeccionaron un establecimiento comercial en la localidad de Puerto Rico-Mogán. Durante la visita, los agentes detectaron numerosos artículos que no contaban con los distintivos de autenticidad ni con los controles de calidad propios de las marcas originales.
A raíz de estas comprobaciones, se procedió a la aprehensión de más de un centenar de productos. Entre ellos había 29 pantalones y 19 camisetas de fútbol de una conocida firma internacional, varias equipaciones completas de distintos equipos y 4 bolsos de una marca de lujo. Según la valoración pericial inicial, el valor que tendría esta mercancía en el mercado alcanzaría los 8.940 euros.
La labor de la Patrulla Fiscal se caracterizó por una actuación minuciosa y coordinada. Los agentes trabajaron junto con representantes de las marcas afectadas y peritos en propiedad industrial, lo que permitió confirmar la falsedad de los artículos. Además, la rapidez en la actuación facilitó que la inspección se llevara a cabo antes de que la mercancía pudiera ser ocultada o retirada del local.
Una vez identificado el responsable del establecimiento, se procedió a su investigación formal por el citado delito, informándole de sus derechos conforme a la normativa vigente. La mayor parte de la mercancía quedó depositada en el propio establecimiento, precintada y a disposición de la autoridad judicial, salvo las muestras remitidas para su análisis pericial definitivo.
Las diligencias policiales han sido remitidas al Juzgado en funciones de guardia de San Bartolomé de Tirajana, donde continuará la tramitación del procedimiento.
Este tipo de actuaciones no solo protegen los derechos de las marcas originales, sino que contribuyen a la seguridad de los consumidores y al correcto funcionamiento de la economía. Los productos falsificados suelen escapar a los controles de calidad y seguridad, pudiendo incorporar materiales o componentes no aptos que supongan un riesgo para la salud.
Además, la falsificación genera una competencia desleal que perjudica directamente a las empresas que operan de forma legal, reduce sus ingresos y limita su capacidad para invertir, innovar y mantener empleos. Todo ello repercute negativamente en el tejido empresarial y en la calidad de la oferta disponible para la ciudadanía.
Comments are closed.